Historia

 

El Rebusco es una bodega familiar ubicada en Araya, Candelaria. Desde nuestros bisabuelos existía en casa una bodega tradicional donde se hacía el vino en barricas, una parte se consumía entre la familia y la otra se vendía a granel o simplemente se intercambiaba con los amigos.
 

Actualmente, tras varias generaciones, hemos querido ampliar la bodega y dotarla de nuevas tecnologías, depósitos de acero inoxidable, prensas, frío, etc. A todo este impulso por mejorar ha ayudado tener una enóloga en la familia, quien a parte de encargarse del apartado técnico, nos empapa de todos sus conocimientos en la elaboración de los vinos.

 

En 2012, embotellamos nuestras primeras botellas y salimos al mercado con dos marcas. Los blancos, seco y afrutado, a los que hemos querido llamar “La Tentación” y un tinto joven llamado “Dis-tinto”.
 

Nuestro vino “La Tentación” está enfocado a todas las mujeres. Hoy, la mujer ha irrumpido en el mundo del vino con una visión renovada, con carácter, con ingenio, con un sexto sentido que enriquece el campo, la producción y el propio consumo. Por todo esto, y porque nuestra bodega está compuesta mayoritariamente por mujeres, hemos querido dedicar nuestro producto a todas ellas.
 

El nombre elegido para la bodega hace un guiño a nuestro municipio, ya que existe una zona en las laderas de Araya denominada El Rebusco, donde antiguamente se cultivaban viñedos y se elaboraban vinos de gran calidad. Por otra parte el término “rebusco” se asocia desde hace muchos años al mundo del vino.
 

“El Rebusco”

Antiguamente, las vendimias se alargaban más que hoy en día, ya que los medios de aquel entonces eran diferentes a los de hoy. Se trasportaba la uva a las bodegas en carros o muchas veces en burros o bueyes.

Cuando  finalizaba oficialmente la vendimia, llegaba el momento de lo que se llamaba en aquella época “el rebusco”.  Consistía en volver al campo y repasar zonas que ya estaban vendimiadas, buscando cepa por cepa aquellos racimos o gajos de uva que habían quedado atrás,  muchas veces por su pequeño tamaño.

Muchos de los jornaleros, dejaban atrás algún que otro racimo para volver luego y rebuscar sin que el capataz se percatase. Vendían el rebusco que sacaban y así podían sacarse un dinero extra, eso si no venía otro antes que ellos a rebuscar.

 

 

 

Viñedo

 

Nuestros viñedos se encuentran repartidos en dos zonas del Valle de Güímar. Parte de la uva tinta procede de nuestra finca en Araya, a unos 400 metros de altitud.

 

El resto de uva tinta y la uva blanca se encuentran en las cumbres del valle. En la zona baja de la Corona Forestal se encuentran las dos zonas vitivinícolas más importantes de la comarca, Las Dehesas y Los Pelados.

 

Las Dehesas, entre 1.200 y 1.500 metros de altitud, es una de las mejores zonas de cultivo de la isla de Tenerife.  Antiguamente, zonas altas, como es el caso de Chivisaya, dieron grandes vinos reconocidos internacionalmente.

 

Con una tierra única, estas laderas del sureste de la isla dan uvas de gran calidad para producir vinos que rozan lo ecológico. Hablamos de viñas de sequero, dónde la planta en años de sequía adquiere el agua del propio sereno de la noche. Dónde el sol cubre la tierra desde que amanece hasta altas horas de la tarde.